“Pocas cosas se comparan a sentirse parte de un entorno soñado.
Valles inconmensurables mezclan magia y color. El sol pega en la montaña
y el río comienza, lento pero constante, a mostrarnos todos sus
secretos. De fondo el sonido del agua acariciando las piedras nos invita
a relajarnos haciendo lo que más nos gusta: …pescar”. Así nos presenta el guía
Martín Vogelius los encantos de Villa Pehuenia para la práctica de esta fascinante actividad.
La pesca con mosca es sin duda una de las modalidades de pesca deportiva más atrapantes.
El entorno de Villa Pehuenia brinda un abanico de opciones infinitas, dentro de los cuales podemos encontrar grandes lagos como el
Aluminé, Moquehue, Ñorquinco, Nompehuen y Pilhue. Ríos de gran porte de caudal como el
Aluminé o de mediano porte como el río
Pulmarí. También varios spring creeks de porte pequeño como el río
Litrán.
Bocas y desembocaduras sobre los lagos, varios arroyos de montaña y
cinco lagunas rodeadas de bosques de araucarias y conectadas con caminos
para acceder de manera fácil a sus orillas.
Estas son las razones por las cuales Villa Pehuenia ofrece, a quienes
deseen practicar el deporte, la posibilidad de permitirnos utilizar toda
la variedad de equipos, adaptando los gustos personales de cada
pescador a la variedad de espejos de agua.
Las especies de truchas que pueden convivir en los ambientes en su mayoría son arco iris y marrones (en los ríos y lagos principalmente). Las
fontinalis (de muy buen tamaño) se ven cerca de las orillas de las lagunas y lagos. Las
percas
se distribuyen en todos los ambientes de manera constante, pudiendo
observarse grandes concentraciones en épocas de reproducción. Algunos
ambientes específicos contienen poblaciones estables de
pejerrey patagónico.
El río Aluminé nace en el lago del mismo nombre y toma curso hacia el
sur, pasando por el pueblo de Aluminé y continuando su recorrido hasta
juntarse con el río Chimehuín, para finalmente formar el Collón Curá. En
los tramos superiores del Aluminé se realizan en su mayoría pescas de
vadeo. Vadear sus orillas ninfeando entre las grandes piedras que
descansan en su lecho o paseando alguna seca grande cerquita de las
orillas, suelen ser las fórmulas más efectivas. Si uno busca la naciente
es conveniente contar con equipos 8 – 9 o cañas de spey casting que
logran las distancias necesarias. Muchas veces las grandes del lago se
encuentran cerca de las orillas siguiendo la línea del veril, donde se
distingue la profundidad de la parte baja (cambio de coloración).
También en las costas de juncos donde la comida se presenta de manera
constante. Hay épocas de la temporada donde algunas truchas de
características migratorias, se mueven de un sector del lago al río y
viceversa.
Ahí podemos toparnos con alguna marrón grande que supera ampliamente los 3kg de peso.
En el tramo medio del Aluminé se suele flotar con embarcaciones
preparadas para pescar. En la medida que va recibiendo afluentes de
distintos ríos y arroyos de montaña, su caudal aumenta y se muestra más
calmo y sereno.
Este tramo tiene la ventaja de combinar la pesca
desde embarcación y el vadeo. Muchas veces se las busca cerca de las
orillas y debajo de los sauces. En otras ocasiones antes de las
correderas, sobre las mismas o en las caídas entrando a los pozones.
Se varía entre líneas de flote y hundimiento según los sectores a pescar
y se utilizan equipos más livianos para buscarlas con moscas secas. Ver
flotar una seca cerquita de la orilla, entrando a las sombras de un
sauce que se asoma al río, hace que el deseo se transforme en realidad.
Luego el sonido de la subida y
el comienzo de una pelea que
culmina con el pez liberado, siempre con el menor daño posible
(permitiendo poder volver a pescar esa trucha nuevamente).
El Aluminé inferior es uno de los tramos más buscados para realizar
flotadas con campamentos de hasta 4 días y 3 noches. Pudiendo capturar
truchas de muy buen porte que superan ampliamente el kilo. En los
sectores Pilo Lil y Malleo la experiencia es única, allí el río nos
muestra su cara más interesante.
Es importante destacar que en las épocas de comienzo de temporada y en
los finales de la misma pueden llegar a capturarse truchas marrones de
características migratorias. En esos períodos los peces pueden superar
ampliamente los 2 kg. Hay algunos registros de truchas marrones machos
por encima de los 3.5kg.
El río Litrán es un claro ejemplo de la belleza en movimiento.
Podemos encontrar truchas arco iris y marrones que rondan el kilo
durante toda la temporada. Es un típico río de montaña con accidentes
marcados. Caídas de agua bien pronunciadas, sobre todo en sus tramos
superiores. Es ideal para realizar pesca a pez visto utilizando su
correspondiente artificial. Es uno de los principales afluentes del lago
Aluminé haciendo las veces de ruta para aquellas grandes truchas del
lago que buscan un desove seguro en el arroyo Del arco; de ahí la
importancia de su estructura.
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| El río Pulmarí es uno de los cursos más reconocidos y famosos de
la zona. Tiene truchas marrones residentes por encima de los 2 y 3
kilos. |
También algunas migratorias que han dejado boquiabiertos a muchos
pescadores que vienen a recorrerlo año tras año. Nace en el lago
Ñorquinco y recorre aproximadamente unos 50 km. hasta desembocar en el
río Aluminé.
En general comenzamos la temporada pescando con líneas de hundimiento integradas: floating – sinking, fast 3 o 4. Las clásicas
wolly bugger en varios colores,
principalmente marrón, oliva y negras. Siendo siempre necesario cargar con algunas blancas, grises con chenylle brillante y naranjas con patas de goma. Las
zonker y rabits van bien en colores similares. Los tamaños en anzuelos van del 4 al 8. Las cabeza
mudler son necesarias, acompañadas de
marabou y también
minnows.
Sacarlas del costado trayendo la mosca bien perpendicular de las
orillas suele ser la mejor manera. O dejarlas hundir en los pozones
intercalando la juntada entre rápido y lento. Se hace necesario mover la
mosca de manera errática y no repetir siempre la juntada lenta. Las
matukas
se pueden colocar en líneas de flote para evitar enganches en las
partes menos profundas. Es importante tratar de cargar moscas con y sin
lastre en los mismos patrones.
La bruma no termina de salir del valle y el paseo mañanero de las nubes
bajas parecen espíritus del río que despiertan suavemente. Recién
llegamos al río Aluminé y nos detenemos a observar toda su belleza. Una
subida a lo lejos y otra cerca de la piedra.
Momentos únicos e irrepetibles se acercan y alimentan esas ganas
de volver, y para muchos, de nunca irse y no permitir privarse de
vivir y compartir una vez más este pedazo de paraíso cordillerano
llamado Villa Pehuenia.
Recomendaciones de Martín:
Es de suma importancia respetar el reglamento de pesca, prestando mucha atención a
la desinfección de los equipos que sean utilizados en los diferentes ambientes, para evitar el contagio de algas invasoras. Un problema que afecta a algunos ambientes y pone en riesgo a todos los espejos de agua de la
Patagonia.
La pesca con devolución es necesaria y permite la práctica del deporte
evitando la depredación en los ríos. Cuidar el ambiente no significa que
no nos permitamos disfrutarlo. La razón nos lleva a desarrollar
conductas que permiten cuidar los ambientes de comportamientos
destructivos, para que las generaciones futuras puedan conocer y
practicar también este hermoso deporte.
Contratar un guía habilitado que preste servicios de manera profesional,
permite aprovechar el tiempo y optimizar algunos conocimientos respecto
a cómo lograr buenas capturas en los distintos ambientes. Además de
brindar al pescador una pesca segura y cómoda.
Martín Nicolás Vogelius
Prestador habilitado
finalizó Programa de Calidad Buenas Prácticas en Turismo del Mintur
Teléfono (02942) 15406679
www.martin—pescador.com.ar
martinnicolasvogelius@hotmail.com