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miércoles, 16 de enero de 2013

Una persona puede comer por $ 5,8, según el Indec

Una persona pudo alimentarse con 5,8 pesos por día durante diciembre de 2012, según cálculos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Este valor descendió 16 centavos respecto de noviembre, de acuerdo con el valor que alcanzó la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para ese período.
Según la encuesta oficial, una familia tipo con ingresos por 719,07 pesos, consiguió satisfacer sus necesidades mínimas de alimentación en diciembre de 2012 y en consecuencia superó la indigencia.
Respecto de noviembre, la variación es de 0,36 por ciento y debido a que diciembre tiene un día más se produce el descenso en el cálculo diario, que tiene como base a una familia compuesta por dos adultos y dos menores.
Tras el resultado de diciembre durante 2012 la CBA tuvo un alza de 13,3 por ciento, 2,5 puntos por encima de la variación del índice de precios al consumidor (IPC) que mide un consumo más general de la población.
En tanto, el costo de la Canasta Básica Total (CBT) trepó en diciembre de 2012 a 1613,43 pesos para una familia tipo, la que con ese nivel de ingreso consigue salir de la pobreza, según la estimación del Indec.
La valor de la CBT tuvo un incremento de 0,8 por ciento respecto de noviembre y en doce meses aumentó 14,9 por ciento, 3,9 puntos más que el IPC.
En consecuencia, los sectores de menores recursos sufrieron una inflación de entre 2,5 y 3,8 puntos superior al promedio de la población.
Debido a que estos grupos gastan el mayor porcentaje de sus ingresos en alimentos, la variación de este rubro tiene especial impacto en las variaciones del costo de las canastas.
Según la información oficial, en diciembre los alimentos aumentaron 0,2 por ciento.
La mayor alza se observó en frutas (2,6 por ciento) y luego le siguieron azúcar, miel dulces (1,5 por ciento), bebidas (1 por ciento) productos lácteos y huevos (0,8 por ciento), aceites y grasas (0,4 por ciento), productos panificados (0,4 por ciento) y carne (0,3 por ciento).
Agencia DyN..

miércoles, 25 de abril de 2012

Según el Indec, la pobreza se redujo al nivel más bajo de los últimos 30 años

 La tasa de pobreza, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos, reflejó una disminución de 3,4 puntos con relación al mismo período de 2010. En el primer semestre de 2011, la pobreza era de 8,3% y la indigencia de 2,4 por ciento.
En tanto, la indigencia (familias que no acceden a la canasta básica de alimentos) descendió a 1,7% de la población, desde el 2,5% que se había registrado al cierre de 2010.
El indicador de pobreza alcanzó niveles que no se registraban desde 1982, cuando su incidencia era del 5,1% de la población. Luego de la recesión y el default posterior a la Guerra de Malvinas, el índice saltó al 35% de la población, para mostrar una reducción en los primeros años de democracia, aunque nunca disminuyó del 13 por ciento.
Después de alcanzar otro pico de 47,3% tras la hiperinflación de 1989, en las postrimerías del gobierno de Raúl Alfonsín, el indicador de pobreza descendió a mediados de 1995 al 25% de la población, un porcentaje que se mantuvo con cierta estabilidad durante un lustro.
Al finalizar anticipadamente la presidencia de Fernando de la Rúa, el índice de personas con necesidades básicas insatisfechas alcanzó el 35,4%, y dicha proporción se amplió después del “corralito financiero” y el último default de deuda, para llegar a un máximo histórico de 57,5% de pobres a mediados de 2002, durante el gobierno de Eduardo Duhalde. Entonces, la indigencia se disparó al 27,5%, en medio de la grave crisis económica.
Baja, pero no tanto 
El economista Jorge Colina, director de Instituto para el Desarrollo Social de la Argentina (IDESA), coincide en destacar la importante reducción de la pobreza en la última década, pero advierte que "en realidad, la pobreza está mal medida, a raíz de que se subestima la inflación y por eso crecen los ingresos de los hogares", en términos estadísticos, por encima de la variación de los precios.
En ese concepto, Colina apuntó que "la medición de la pobreza va a tender a disminuir así hasta 0%, por la distorsión del INDEC, porque analizar la pobreza depende del índice de precios que uno utilice".
De todas formas, el director de IDESA señaló a Infobae.com: "Si consideramos los precios que arrojan los institutos estadísticos de las provincias, que también son datos oficiales, puede establecerse que la pobreza se sitúa entre 17% y 20%" de la población.
Colina explicó que aún este porcentaje "es bajo para lo que había sido la historia reciente de la Argentina", si se toma en cuenta que hace unos 20 años rondaba el 25 por ciento. "Me parece que no es necesario estar dibujando las cifras de inflación, porque se opacan los logros evidentes en materia de disminución de la pobreza en la Argentina", acotó.
"El 30% más pobre es gente que padece problemas estructurales severos y una renta per cápita muy baja. Luego está la clase media baja. Este segmento social sale de la pobreza cuando la economía crece. Para el estrato socioeconómico más bajo, aún en bonanza no le alcanza para salir de la pobreza, allí la pobreza es más resistente", explicó el experto.
De esta forma Colina explica por qué cuando se produce una crisis profunda en el país, como las hiperinflaciones de 1989 y 1991, o el default y la devaluación de 2002, el indicador de pobreza se dispara en pocos meses a niveles cercanos a la mitad de la población, mientras que revertir esta situación conlleva largos años de estabilidad económica.
"La crisis tiene efectos permanentes en la franja de hogares que están al límite de la pobreza", reseña Colina. En ese sentido, ejemplifica que, durante una crisis, en las familias más vulnerables "los jóvenes pueden abandonar los estudios y los padres pierden su trabajo. Después, cuando se recupera el empleo es difícil encontrar uno de la misma calidad del anterior".

Fuente:  jgasalla@infobae.com